No, no es un trabalenguas...
Visitamos el Buda park. Definitivamente no vale la pena nada de esta ciudad, al menos lo que hemos visto hasta ahora. Es un parque enano, con estatuas de Budas y personajes bastante estrambóticos y construido recientemente. En media hora ya está visitado. Fuimos con un coche compartido con la pareja que conocimos, pero se puede llegar perfectamente en moto, pero allí te venden que todo "está muy lejos para ir en moto" para que contrates coche o van. Decidimos coger mochilas y antes de la hora de comer, estábamos camino a la estación de autobuses para ir a Luang Prabang, parando para hacer noche en Vang Vieng. Comimos algo en la estación de autobuses, dónde éramos los únicos extranjeros y donde no se habla NADA de inglés. Sí, una cosa a tener en cuenta, es que quitando algún sitio muy muy turístico, aquí el inglés brilla por su ausencia, así que entre señas, usar el móvil para escribir los precios y alguna palabra suelta en inglés, nos entendimos con los locales, al menos en la mayoría de casos... Jajajaja.
Compramos provisiones para el camino, ya que nos esperaban unas 5 horas de baches, curvas, cuestas y música Lao hasta Vang Vieng. A mitad de camino se subió un señor que había comprado baldosas para reformar su casa y claro, tuvimos que hacer sitio entre todas las maletas para su cajas de baldosas, menos mal que no le dio por comprar una bañera!
Cenamos en una terracita con mucho encanto, donde probamos la mega picante papaya salad, típica laosiana, que es la muerte por picante y en el primer sitio en todo Asia que encontramos los pinchitos de pollo con salsa de cacahuete. Vang Vieng es un pueblo con un aspecto encantador, en un llano entre montañas y arropado por el río. Pero el contenido es fatal, pueblo de juerga, borrachera, despiporre, deportes de aventura, muchos participantes borrachos (así acaban muchos con piernas y brazos rotos) y el famoso tubing, divertimento consistente en emborrachar y drograr (los que quieren, claro) a los turistas, meterlos en donuts gigantes, lanzarlos río abajo y luego los "pescan". Que claro... Alguno que otro se escapan del alcance, o se ahogan por ir como cubas... Vamos, súper divertido! Menos más que nosotros cogimos una noche que había una " jungle party" y no había nadie en el pueblo. Estaba todo muy tranquilo y menos mal, ya que nos han explicado que es un estilo Punta Ballena o Magaluf.







2 comentarios:
Vaya fiestas se montan!
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